El día viernes aprendí un poco más de magia (¿y cuándo no?). El día viernes en la reunión del círculo SEI de Sevilla conocimos algo de la magia de Johnny Paul, uno de los primeros magos en dedicarse a la magia de bares. Un gran desconocido para muchos.
Me permito, por la licencia que me da la magia, de reproducir el texto a modo de crónica de la reunión del pasado viernes:
Dicen que todo se encuentra en internet pero ayer viernes 27 de enero demostramos que esto no es cierto. Existen muchos videos insólitos que contienen una magia exquisita e increíble que, sin embargo, no están en los medios habituales.
Este es, por ejemplo, el caso de Johnny Paul, un mago profesional de Las Vegas que entretenía a los clientes del hotel en el que trabajaba de mesa en mesa.
Después del visionario hemos tenido la enorme oportunidad de escuchar algunas reflexiones de Don Vicente Canuto y Javier Benítez, que han señalado algunas de las particularidades de la magia de Johnny Paul. Comentarios que han ido precedidos de intercambio de ideas y opiniones por parte de los socios asistentes.
En definitiva, ha sido una tarde provechosa en la que hemos aprendido nuevos juegos y nuevas maneras de enfocar la magia.
Desde el viernes pasado he estado mirando y leyendo alguno número antiguos (si antiguo se le puede llamar al año 2002) de la revista ILUSIONISMO que publica la SEI para sus socios.
¡Que cantidad de material que hay escondido en sus páginas!. Talvez la palabra “escondido” esté mal utilizada, pues es material publicado, pero me hace recordar una frase que me dijo alguien alguna vez: A veces si quieres esconder un secreto, es mejor que lo publiques.
Leyendo alguno de los números puedo ver la cantidad de material que hay ahí, y muy poco de eso lo he visto utilizar, e incluso, alguno que he visto en estos días con el título de nuevo. Y es que en la magia reinventamos la rueda día a día.
Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.
Aqui es un extracto
Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 2.100 veces en 2011. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 35 viajes para llevar tantas personas.
Me encontré con un interesante artículo escrito en el periódico LNE, cuyo autor es el periodista Español Juan José Millas. Es interesante como un juego de magia puede entregar algo más que un momento de diversión y trascender en los espectadores:
JUAN JOSÉ MILLÁS El otro día, en «El hormiguero», el programa de Pablo Motos, Luis Piedrahita hizo un juego de manos que me dejó atónito (búsquenlo en la web). Consistía en hacerle cuatro agujeros a una carta de una baraja, uno en cada esquina, con una perforadora de papel. Luego colocaba el dedo alternativamente sobre cada uno de los agujeros y los iba cambiando de lugar dentro de la carta. Ninguno de los agujeros acabó en su sitio de origen. Todo ello con una limpieza tal que parecía un milagro. Los magos nos tienen acostumbrados a que un objeto que se encontraba aquí aparezca allí. Unos lo hacen a base de polvos mágicos y otros a base de telequinesia, según su temperamento narrativo. Pero nunca habíamos visto trasladar un agujero. Hablamos de un asunto muy serio, muy inquietante, incluso algo aterrador.
El agujero, según el diccionario, es una abertura más o menos redondeada en alguna cosa. Quiere decirse que un agujero es una ausencia de materia en un punto de la materia. Un agujero en medio de la pared, o en medio de un cuerpo, constituye una pausa, a veces de dolor, a veces de excitación, no sé, pero siempre siempre se trata de una pausa misteriosa. Por eso somos tan dados a meter el dedo en los agujeros, o a mirar por ellos, o a recrearnos en el tacto de sus bordes. El agujero es una interrogación, un refugio, una propuesta, una pérdida, una metáfora. Hay agujeros negros y agujeros contables y agujeros presupuestarios y agujeros sin fondo, pero todos, sin excepción, pertenecen más al mundo de la metafísica que al de la física.
Un jarrón contiene un agujero, pero no es agujero. Para cambiar de sitio el agujero del jarrón has de cambiar de sitio el jarrón en su totalidad, porque no es posible separarlos. No hay forma de coger un agujero con la mano, se te escurre entre los dedos, a menos que lo hagas dentro de una película de dibujos animados, como en «Yellow submarine», donde el personaje de John Lennon mostraba en la mano un agujero del bolsillo que luego colocaba en distintos lugares. Es lo que hizo el mago Piedrahita el otro día, a la vista del público, con una sencillez pasmosa. He de llamarle para ver si me quita un agujero de angustia (quizá un tumor inverso) que tengo aquí, en el pecho.
Ya en los años que llevo apasionado por la magia, me sucede a menudo que encuentro magia cuándo y dónde no la busco. Es como si la magia fuese al mago, o como si los magos viésemos magia en donde no la hay.
Pues me he ha vuelto a suceder. He viajado a pasar las fiestas de fin de año a la zona francesa de Bretaña, y al salir de la estación de la ciudad de Rennes una de las primeras cosas que veo es un cartel gigante publicitando el festival internacional de magia de esa ciudad.
Si bien no estaré en a ciudad para la fecha del festival, pues me ha llamado la atención.
Y espero seguir encontrándo magia cuando no la busco…(o que ella me encuentre a mi)
El viernes recién pasado tuve la oportunidad de compartir con 3 amigos cordobeses que nos visitaron en nuestra reunión semanal de la SEI de Sevilla.
Como escribí en otro sitio, quien guste de la magia y no aprovecha estos momentos, se pierde la oportunidad de aprender magia, porque la magia es más que el secreto de un efecto. Franky Magic, Rafael Medina y Pepe Peña nos acompañaron en esta reunión con su magia, esa magia de la buena, pensada y trabajada, esa magia que cuida el más mínimo detalle. Esa magia que es magia.
Y como siempre, la magia llama la magia, y los magos sin querer vemos magia en todas partes, al llegar al bar donde disfrutariamos de la cena aquella noche, en una parada de autobus observamos una vaya publicitaria con la siguiente fotografía:
Cuántas ideas se me vienen a la cabeza para usarla en magia
Un hombre fue asesinado en su coche y tiene dos heridas de bala, una en el pecho y otra en la cabeza. Llega la policía y encuentra el cadáver sentado en el asiento del conductor, el forense dice que murió hace 20 minutos y que los dos disparos procedían desde el exterior del coche, por tanto, se descartó la opción del suicidio. Al revisar el coche, no se encuentran huecos de bala, los seguros de las puertas estaban cerrados y las ventanas están totalmente subidas y todos los cristales estaban intactos. Además las puertas del coche estaban cerradas hace 45 minutos, es decir, que no abrieron la puerta para matarlo. ¿Que ha sucedido?
Si utilizamos la información entregada con el pensamiento lógico y frontal, la respuesta sería: es imposible, pero afortunadamente tenemos un enfoque de pensamiento distinto, olvidado muchas veces en lo más recóndito de nuestro cerebro (ese maravilloso invento de la creación), el pensamiento lateral.
El problema planteado al inicio de esta entrada, es un típico ejemplo de un acertijo de pensamiento lateral, donde la información está totalmente entregada para resolver el problema, pero debemos “leerla” desde un punto de vista distinto, no literal, y también tomando información que poseemos de nuestras experiencias previas.
La respuesta al acertijo desde el pensamiento lateral sería que el coche del hombre es un coche descapotable, y por esto aunque tenga las ventanillas subidas y las puertas cerradas, el disparo podía provenir desde el exterior. Además el disparo vino desde arriba, y por esto las balas han alcanzado la cabeza y el pecho.
El término pensamiento lateral (lateral thinking) fue propuesto por Edward De Bono para representar todos esos caminos alternativos que no estamos acostumbrados a tomar al momento de encontrar soluciones a un problema
Si buscamos una definición de pensamiento lateral, podriamos encontrar alguna como : Buscar una solución mediante estrategias o algoritmos no ortodoxos, que normalmente serían ignorados por el pensamiento lógico. En otras palabras, cuando resolvemos un “acertijo” usando el pensamiento lateral, nos lleva invariablemente a la pregunta ¿Cómo no se me ocurrió?.
Creo yo que la magia es una de las manifestaciones artísticas donde más se puede utilizar esta forma de pensamiento, y donde la pregunta de ¿cómo no se me ocurrió? está presente siempre que ideamos un juego de magia. Esa satisfacción de crear acertijos mentales para los espectadores, pero con ese “algo” que hace que dejen de ser simples puzles mentales, para transformarse en ilusión. Eso que hace que el mago use el pensamiento lateral, pero que seamos capaces de construir muros para que el espectador solo pueda ir de frente y choque con la realidad que ha sido desafiada por nosotros, y no quede más que una respuesta : Es magia.
Sin tener que ver mucho con magia, pero si con el pensamiento lateral, dejo un video que en el transfondo del mensaje, nos habla de como mirar las cosas desde un punto de vista distinto las puede transformar en algo maravilloso.
En 1952, en la isla de Koshima, al norte de Japón, un grupo de científicos comenzaron a proveer cierto tipo de frutas a unos monos. A estos les gustaba el sabor de las de la fruta, pero no la arena que se acababa pegando a ellas cuando se las lanzaban. Una hembra de 18 meses, llamada Imo, resolvió el problema lavando las batatas en un arroyo cercano. Después le enseñó el truco a su mamá. Sus compañeros de juego también acabaron aprendieron estanueva manera y la enseñaron a sus madres.
Poco a poco, los monos fueron aprendiendo esta innovación cultural. Entre 1952 y 1958 todos los monos jóvenes habían aprendido a lavar las frutas con arena para hacerlas más sabrosas. Los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social, pero otros adultos seguían comiéndose las frutas sucias. Entonces sucedió algo sorprendente. En el otoño de 1958, un determinado número de monos en Koshima ya lavaban las frutas. Se desconoce el número exacto. Supongamos que al salir el sol una mañana había 99 monos que habían aprendido a lavar sus alimentos.
Supongamos también que poco después, esa misma mañana, el mono número 100 aprendió a lavar las frutas. A partir de esa misma tarde casi toda la tribu lavaba sus frutas antes de comérselas. La energía adicional de este mono número 100, de algún modo, había generado ese avance ideológico. Sin embargo, los científicos observaron algo aún más sorprendente: el hábito de lavar las frutas saltó de la isla y atravesó el mar. Colonias de monos en otras islas y la tribu principal de monos del continente, en Takasakiyama, empezaron a lavar sus frutas.
Aunque este experimento de los monos pertenece más a la pseudociencia (al llegar a un número crítico los monos transmiten ‘telepáticamente’ la información sobre el lavado de batatas), y la historia ha sido desacreditada (el mismo creador del mito afirma que es una metáfora sin evidencias necesarias), una de las conclusiones del experimento puede ser muy interesante.Según esto, cuando un determinado número crítico de individuos logra un conocimiento, este nuevo conocimiento puede ser transmitido al resto de la sociedad. Si bien el número exacto puede variar, el fenómeno del Mono Número Cien significa que cuando apenas un número limitado de personas adquiere un conocimiento, sólo es propiedad consciente de esas personas. Pero hay un punto en el cual cuando una sola persona más sintoniza este nuevo conocimiento, el campo se refuerza de tal manera que es adquirido por casi todos.
En la magia, en el último tiempo, parece ser que existe un cierto interés (de manera inconsciente) por crear cosas nuevas, por desarrollar el pensamiento lateral y por ser creativos, desarrollando métodos para esto.
Hace un par de años que escribí un pequeño ensayo sobre creatividad y en este mismo blog he publicado algunas de esas ideas (http://shh-itsasecret.com/2009/11/30/creatividad/) , y al parecer, esas ideas estaban presentes en el inconsciente de los magos, esperando la llegada del mago número 100 que hace que muchos más escriban sobre lo mismo, llegando incluso a conclusiones muy similares. En el último número de la revista “El Manuscrito”, el mago Uruguayo Daniel Ketchedijan publica un ensayo sobre creatividad mágica, llegando a conclusiones muy similares a las publicadas por mi, incluso a plentear una metodología de “creatividad” similar a la que he planteado yo hace un par de años. Al mismo tiempo se edita el libro ” Como sacar 30 perros y un botón de una chistera” (Xavi Puk) que trata justamente sobre metodologías de desarrollo de la creatividad en la magia.
Ahora me pregunto ¿Habremos llegado al mago número 100?.
Pd.- Agradezco a mi amigo Milenko por hacerme conocer la historia del experimento del mono número 100.
Nacemos sin saber nada y queremos terminar conociéndolo todo, pero a veces solo logramos entender algo. Pero afortunados somos que cada cierto tiempo deslumbre alguien que es capaz de estudiar las ideas de otros a tal punto que ya podemos avanzar un poco más en el conocimiento.
En un largo viaje de autobus retomé la lectura de la “magia de Ascanio” bajo el punto de vista de Gabi. Más allá del contenido de estos escritos,reflexioné y di gracias a la fortuna que hizo que Kaps se cruzara en el Camino de Ascanio, para que Ascanio nos explicara la magia de Kaps, o más pretenciosos, nos explicara la magia. Gracias porque Gabi nos entrega las pautas de como estudiar de mejor manera a Ascanio y nos explica las ideas de Arturo. Ya vendrán otros (que ya están en camino por cierto) que nos logren explicar las ideas de Gabi, que espero no sean solo ficción.